Un acabado no decora un baño: lo afina. La diferencia entre un baño cálido y uno frío suele venir del cuerpo de la grifería del lavabo.
Tonos cálidos
Oro cepillado: el más cálido y vivo. Trabaja bien sobre tonos pétreos, beige, terrosos. Frente al mármol blanco crema o al travertino se vuelve un acento sereno. El cepillado oculta huellas dactilares.
Oro rosa cepillado: ligeramente más frío que el oro, más romántico. Suaviza los baños con paleta gris o blanca; añade carácter sin imponerse.
Tonos fríos
Negro mate: arquitectónico, pesado, contemporáneo. Funciona sobre fondos claros, en suelos grises o sobre madera oscura. El mate, frente al brillante, exige menos mantenimiento.
Negro metálico: entre el cromo y el negro mate. Reflejos discretos; un punto medio para quienes no terminan de decidirse.
Cromo: el clásico neutro. Refleja todo el color del baño. Es la opción más segura, pero también la más invisible.
Una buena regla: si el suelo es cálido (madera, terracota, beige), elige un acabado cálido. Si el suelo es frío (gris, blanco, negro), elige un acabado frío. La excepción tiene que ser deliberada.




